miércoles, 19 de diciembre de 2012

MEMORIAS, HISTORIAS DE VIDA - Por Marjorie Salamanca Vejar



La realidad educativa del Chile de hoy muestra un cambio significativo con el Chile de décadas anteriores, donde uno de los avances más significativos es la inclusión, ya sea de docentes o estudiantes con capacidades distintas, cada vez es más común ver alumnos en las aulas universitarias con impedimentos auditivos, visuales, motores o cognitivos, pero sin embargo cada vez son más los estudiantes de edad más avanzada que el promedio que se atreve a enfrentarse a esta nueva experiencia.

Un caso cercano y que nos ha conmovido a toda la comunidad estudiantil de la Universidad de Concepción Campus los Ángeles, es de de Margarita Victoria Sáez Vera, nacida el 14 de mayo de 1961, oriunda  de la comuna de Laja, la cual con 48 años rindió la PSU obteniendo  el puntaje necesario para matricularse en una carrera universitaria.
Margarita, o la "Toya" apodada por amigos cercanos y familiares, siempre estuvo motivada por la enseñanza, terminó sus estudios nivelando cursos con adultos mayores, y participaba activamente con la comunidad de su iglesia, tanto con niños, adolescentes y adultos.
Con una vida marcada por el esfuerzo, logró entrar a la carrera de Educación Básica el año 2010, teniendo el mejor puntaje de ingreso  de la generación. Al momento de presentarse a sus profesores y compañeros, siempre anteponía su sueño de ser docente, siendo su principal idea la educación de adultos mayores.
Gracias a su buena disposición, alegría y participación, fue escogida por sus compañeros como Reina Mechona año 2010, saliendo incluso a las calles a pedir una colaboración. Este largo camino no estuvo exento de dificultades, dentro de las cuales estaba compatibilizar sus estudios con los roles de Esposa, Madre, Abuela y participante de la iglesia; otro gran cambio fue el abrupto acercamiento que tuvo con la computación, lo cual le costó hasta lágrimas, sin embargo no bajó los brazos, y aunque fueses sus trabajos escritos en hojas de cuadernos y de puño y letra siempre cumplió con sus deberes.
En muchas ocasiones reconoció no tener capacidades para las matemáticas y las ciencias, debido a esto se retrasó en sus estudios. Una mujer cercana con estudiantes y profesores, conocida por todo el alumnado del Campus, siempre con una sonrisa afable y palabras de aliento.
El sexto semestre Margarita, ya no volvió la Universidad, por lo que compañeros y profesores preguntaban constantemente por su ausencia, sin embargo, el pasado sábado 15 de diciembre se conoció la triste noticia, la Tía había partido producto de un paro cardíaco en las dependencias del Complejo Asistencial  Dr. Víctor Ríos Ruiz de la comuna de Los Ángeles.
Dejando un sentimiento de gran pesar para sus compañeros y profesores, los cuales recuerdan a Margarita como una mujer luchadora, de espíritu joven y de grandes sueños e ideales, estudiante de convicciones y una madre que adoptó a más de ochenta estudiantes como sus propios hijos, aconsejándoles y acompañándoles en los momentos difíciles.
La tía Margarita, como fue apodada por sus compañeros, fue sepultada el lunes 17 de diciembre, en el cementerio general de Laja, acompañada por sus familiares, amigos, profesores y compañeros.
Recordada por sus sobrinos e hijo como una segunda madre, la organizadora de fiestas y reuniones familiares, la tía comprensiva y defensora de todos; por otra parte su esposo Roberto, la recordó como su Fans número uno en el fútbol, quien lo acompañaba en cada partido, su guía en el camino de la fe, el amor de su vida.
Por último, el estudiante Gabriel Urrutia, compañero de Margarita y Presidente de la carrera se refirió a ella como:
No hay palabras para describir esta sensación, Sólo agradecimientos para una de las mujeres más luchadoras que he conocido; la que me enseñó que nunca es tarde para cumplir tus metas, tus sueños; ejemplo puro de perseverancia. Cómo olvidar esas historias de vida y relatos que más de una vez me tuvieron al borde de las lágrimas. Jamás conocí a una persona con tanta vocación por la pedagogía como usted Tía Margarita; muchas veces hizo que yo aterrizara y me preguntara, por qué me quejaba de toda la carga académica y de las cosas que tenía que hacer, si sólo debía dedicarme a eso, en cambio usted tenía que distribuir su tiempo y prácticamente clonarse entre su hogar y la universidad y aún así cumplía con los plazos establecidos para la entrega de trabajos y certámenes”

En su paso por la universidad dejo maravillosos recuerdos e impresiones en cada uno de sus compañeros y profesores, debido a su personalidad encantadora, por sus tantos consejos de madre y regaños, por constancia, humildad y esfuerzo puesto en cada cosa que realizaba, jamás se dio por vencida en ningún ramo por mas que le costara, sin duda, una historia de lucha y perseverancia que quedará marcada en la mente de muchos, como ejemplo a seguir.
Margarita Victoria Sáez Vera
Q.E.P.D

No hay comentarios:

Publicar un comentario