miércoles, 19 de diciembre de 2012

MOVIMIENTOS ESTUDIANTILES Y REFORMAS UNIVERSITARIAS, RESEÑA HISTÓRICA - Por Karin Gonzáles Rifo



Hace poco tiempo atrás nuestra casa de estudios paso por un proceso de movilización interna para determinar las garantías en el acceso a la educación por parte de los estudiantes; esto trajo consigo la revaloración del movimiento estudiantil chileno, ya no en sus principios fundamentales, pero si en el logro de la dignidad y calidad de educación que todos esperamos en el transcurso de nuestra experiencia universitaria. Para muchos de nosotros el movimiento estudiantil chileno, comenzó a forjarse nuevamente a partir de la revolución pingüina del 2006. Para algunos, en cambio, el movimiento estudiantil de los últimos años surgió como respuesta a las políticas instauradas durante la dictadura militar que tendieron a privatizar la educación pública; pero ¿cuánto conocemos del proceso histórico en que se ha forjado la educación superior chilena?, ¿Cómo se ha desarrollado la educación superior en nuestro país? En este articulo pretendemos dar luces a estas inquietudes, para que permitan hacer una idea más amplia de lo que ha significado la lucha permanente de los estudiantes por una mejor educación universitaria, y los planteamientos de los distintos gobiernos que han puesto énfasis en estos procesos.


Antes que surgiera la republica, la educación estaba orientada, mandatada e institucionalizada por distintas órdenes religiosas llegadas a nuestro país, de las que sobresalían la orden jesuita a través de la formación de la universidad de san Felipe alrededor del año 1700, y que derivaría al año 1813 en lo que conocemos actualmente como la Universidad de Chile. Durante este periodo la visión de educación impulsada por la naciente republica estaba orientada desde la estructura educacional inglesa, traída por O’Higgins para forjar los niveles primarios y secundarios. Por su parte la educación superior había derivado desde el catolicismo al laicismo llevando a la iglesia católica a formar su propia casa de estudios superiores y desde ahí tener un rol más protagónico en la participación de la iglesia en el estado, a finales de 1880. En este intertanto y como motivación ideológica de los albores de la republica, los estudiantes de la Universidad de Chile, generaban procesos sociales, a través de la vinculación de estos con sindicatos de obreros y grupos de intelectuales y políticos con una visión crítica del estado. En este aspecto resalta lo hecho por Francisco Bilbao y Benjamin Vicuña Mackenna en lo que fuera conocido como la sociedad de la igualdad. Este referente social seria replicado, posteriormente, forjando la identidad de los movimientos estudiantiles de aquella época, que tenían que ver con generar trabajos voluntarios en situaciones de emergencias, levantar casas de estudio y centros de educación popular en los barrios de la clase obrera, generar procesos de intercambio y fortalecimiento de las luchas estudiantiles como lo fue en el movimiento de Córdoba y los inicios de los procesos reformitas universitarios en Chile.


En este tiempo surgirían los primeros referentes regionalistas de educación superior, como lo fue la fundación de la Universidad de Concepción en 1919, por un grupo de la masonería penquista; y en Valparaíso, hacia 1926, el surgimiento de dos casas de estudios las que serian la Universidad Católica de Valparaíso y la Universidad Técnica Federico santa María.

Durante la primera mitad del siglo XX, la federación de estudiantes de la Universidad de Chile participo activamente en procesos que promovieran las libertades y la democracia de la educación nacional, así como también de los movimientos ciudadanos y políticos de la época, como lo fue el surgimiento de la constitución de 1925 y la vinculación con los grupos sindicales. En aquel entonces los gobiernos de la época reaccionaron represivamente, como lo es también en nuestros días, un ejemplo claro fue lo sucedido durante el gobierno de Carlos Ibáñez del campo quien al no dar cumplimiento a los compromisos sobre autonomía universitaria y llevara a cabo un gobierno autoritario implico que los movimientos estudiantiles participaran protagónicamente en se derrocamiento lo que permitió a 1931, en el gobierno de Juan Esteban Montero, se recuperaran los procesos autónomos y democráticos de las casas de estudio.


Posteriormente, en el gobierno de Pedro Aguirre Cerda se recupera el protagonismo en el fortalecimiento de la educación chilena, que fue caracterizado por su lema “gobernar es educar”. Esto permitió que a finales de 1940, en el gobierno de Gabriel González Videla, distintas casas de artes y oficios y escuelas técnicas se fusionaran para la creación de la Universidad Técnica del estado. Poco antes del surgimiento de esta nueva Universidad, en el gobierno de Juan Antonio Ríos, la carrera de pedagogía de la Universidad de Chile, genera una intensa movilización en busca de mejores garantías para el establecimiento de mallas, mejoras en el cogobierno educacional entre otros puntos de este petitorio que haría eco de manera exitosa en el resto de las carreras de la Universidad de Chile, lo que permitió disponer esta casa de estudios a la vanguardia de las mejoras reformistas de los movimientos estudiantiles de la época. El éxito de este proceso genero un periodo de desmovilización que fue interrumpido en el segundo gobierno de Carlos Ibáñez del campo, donde los movimientos estudiantiles vuelven a evidenciar su oposición al mandatario saliendo a la calle en 1957 en apoyo a las protestas contra las medidas impuestas para disminuir la inflación en que había caído su gobierno, movilización que terminaría con decenas de muertos.


En la década de los cincuenta y sesenta, la Universidad de Chile, la Universidad Católica y la Universidad Técnica del estado comienzan un proceso de cobertura regional de sus centros de estudios, extendiéndose a las principales regiones del país.

A finales de la década del 60, la cobertura regional alcanzaba un total de ocho sedes y centros de estudios superior agrupadas en dos públicas, tres católicas y tres seculares sin fines de lucro.


La década de los 60, se transformo en una época de cambios radicales a nivel global. En chile, el movimiento surgió desde el puerto de Valparaíso cuando los estudiantes de la Universidad Técnica Federico Santa Maria abogaban por recuperar los espacios democráticos y participación del estudiantado en las elecciones de rectores y decanos junto con las garantías de los procesos autónomos de la universidad. Estas demandas no tardaran en difundirse a nivel nacional tanto en Santiago, donde los reformistas se encontraron con la reacción de una fracción universitaria denominada los gremialistas, fundada por el estudiante Jaime Guzmán. La madurez discursiva y la identidad social con que se forjaban los movimientos estudiantiles de la primera mitad del siglo XX, en conjunto con la resignificación política de los partidos de la época determinaron el surgimiento de los referentes de izquierda como el MAPU y el MIR, que tenían su tribuna tradicional en las universidades de la época, en particular en lo sucedido con la Universidad de Concepción, donde surgieron los referentes antes mencionados. El gobierno de Eduardo Frei Montalva se transformo en la antesala de cambios sociales radicales en su época, la implementación de la reforma agraria entre otras políticas, generaba una efervescencia social que estaba en sintonía con los movimientos estudiantiles de Paris en el 68 y los efectos de la guerra de Vietnam y la guerrilla cubana que aumentaban las expectativas de estos comportamientos.

La intensificación de estos movimientos y la derivación de estos al gobierno de Salvador Allende provoco que después del golpe de estado dado por la junta de gobierno y los militares, se generaran cambios que darán paso a la contrareforma educacional, la contrareforma agraria y cambios al modelo económico que se había logrado gradualmente hasta esa época. Estos cambios ponían énfasis en la privatización de la economía donde la educación no quedaba exenta. La disposición de militares como rectores de las principales universidades, la arancelizacion de las carreras , la atomización de las sedes regionales al separarlas de las casas de estudios originales junto con la promulgación en el año 1981, de la ley de educación superior terminaron por sepultar los avances reformistas iniciados hacia más de 100 años. Junto a esto la ley de municipalización de la educación pública firmada un día antes de que el dictador dejara el poder lo hizo más que profundizar el proceso de privatización de la educación chilena. 


De esta manera, es que a prácticamente 15 años de promulgados estos cambios en la educación primaria y secundaria, el modelo educacional colapsaría generando la movilización del año 2006 que termino en una mesa de trabajo invitada por el gobierno de donde de persuadió a los estudiantes para promover la ley general de educación y posterior la ley de calidad y equidad a la educación , en donde se reconoce como principio que la educación chilena es de carácter mixto, esto quiere decir pública y privada y por ende se reconoce implícitamente el derecho al lucro en nuestro modelo educacional.


La movilización estudiantil del 2011, salió a evidenciar las falencias del modelo y a tratar de recuperar los avances reformistas estancados durante el periodo militar; lo que tuvo como consecuencia en el gobierno de Piñera un aumento de recursos entregados a los bancos por concepto de becas y créditos, un aumento en los recursos entregados a las empresas de servicios para becas alimenticias y por otra parte, una mayor fiscalización en las formas de acreditación de las casas de estudio que hace algunos días atrás determinaron la salida del Ministro Teodoro Rivera del ministerio de justicia por su responsabilidad de acreditaciones fraudulentas de casas de estudio donde tenía intereses.




Los movimientos estudiantiles han comenzado a revitalizarse de forma madura y con el respaldo ciudadano y de las mismas casas de estudio para poder recuperar un terreno avanzado en su desarrollo autónomo desde los orígenes de la patria hasta el termino del gobierno de la unidad popular. La necesidad de contar con cambios profundos en la constitución para terminar con el modelo deficitario de la educación superior chilena son horizontes que aparecen como fundamentales para propiciar estas demandas. Cualquier paso que se dé en vías a lograr estos objetivos son de vital relevancia para que al largo plazo los estudiantes chilenos tengamos una educación superior publica digna y de calidad.


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